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Publicación El Mercurio Junio 2021

El Mercurio en su edición del 10 de junio, destacó a Locales Conectados como un empresa innovadora y con propósito, y de mayor proyección en el ámbito de las ayudas sociales.
Un repaso por este primer año, sus logros y pasos futuros en la voz de Dulce Frau y Pilar Goycoolea, sus fundadoras.

En un año ha canalizado 36 mil ayudas a personas vulnerables a través de almacenes de barrio: sus fundadoras, Pilar Goycoolea y Dulce Frau, están convencidas de que la tecnología puede mejorar la calidad de vida de las personas partiendo desde la escala vecinal. “Nuestra apuesta es que Locales Conectados sea una alternativa para canalizar el gasto social que ya hacen el sector público y privado de forma efectiva, eficiente y transparente, y logrando que el territorio se dinamice”, afirman.

Comenzó el 6 de junio de 2020 como un proyecto piloto que involucraba a dos pequeños comercios y 10 familias de Renca. Un año después, es una empresa que ha apoyado a 36 mil familias y trabaja con 4.200 comercios de 250 comunas. “Ha sido un crecimiento exponencial y sostenido”, dicen sus fundadoras, Pilar Goycoolea y Dulce Frau, quienes no ocultan la emoción por lo mucho que ha crecido Locales Conectados en tan poco tiempo.

La idea es hija de la pandemia.  Al inicio de la crisis, a ambas, por su labor en Fundación Urbanismo Social, les tocó repartir gift cards y cajas de mercadería donadas por los municipios y empresas con las que se vinculaban. “Ahí notamos que ninguna de esas soluciones incorporaba al comercio de barrio, porque este no estaba digitalizado.  Además, las gift cards, que dan la opción de elegir qué productos comprar, estaban asociadas a supermercados y estos, sobre todo después del estallido, no están en los territorios más vulnerables. Nos dijimos: ¿no habrá alguna forma de conectar a las familias que necesitaban esas ayudas con el comercio de barrio?”, recuerda Goycoolea,  directora ejecutiva de Locales Conectados.

La respuesta fue una aplicación para canalizar los subsidios a las familias vulnerables y que les permitiera usarlos para comprar en los comercios de barrio barrio solo mostrando su carnet. Así, se lograba un doble impacto en el nivel local.  “Nuestra apuesta es ser una alternativa para canalizar el gasto social que ya hacen el sector público y privado de forma efectiva, eficiente y transparente, y logrando que el territorio se dinamice”, añade Goycoolea.

Pero el desafío era enorme.  Para lograrlo, debían habilitar a los pequeños comerciantes.  “Nuestro foco es apoyar a los comercios que viven al día, que abren porque sin las ventas diarias, cierran. Y sus dueños son personas que no son nativas digitales, que llevan sus cuentas en un cuaderno, que solo tienen CuentaRUT. Para muchos comercios que se suman a nuestra red, Locales Conectados significó su primera venta que no fue en efectivo”, destaca Frau, subdirectora de Operaciones.

Locales Conectados les da ingresos directos a los almacenes. No cobra comisión ni por suscripción y en 72 horas hábiles las compras se ven reflejadas en la cuenta bancaria del comerciante.  Además, hace un trabajo de acompañamiento en la adopción de la tecnología y ha desarrollado una red para responder dudas cotidianas.

Un modelo que le hizo sentido a los beneficiarios de subsidios, a los almaceneros, a los municipios y al mismo Estado, lo que se ve reflejado en el crecimiento de este año y que las fundadoras creen que se mantendrá tras la pandemia, dada la necesidad del sector público de llegar a la población con sus ayudas permanentes.

Otro tipo de empresa

Durante la pandemia, iniciativas similares surgieron en el país. Pero Locales Conectados ha sido la de mayor proyección. Sus fundadoras lo atribuyen a la escala que permite la tecnología (desarrollada junto a CoLab UC y Acroventus) y a la decisión de estructurar una empresa (Conectados) para darle sostenibilidad al proyecto en el largo plazo.

Conectados se conformó basado en el modelo de “propiedad responsable”, que promueve dos principios: que el lucro esté en función del propósito y el autogobierno, es decir, que quien toma las decisiones clave no necesariamente sea el fundador o quien invierte, sino quien gestiona el propósito en el día a día. Un paradigma que les parece vital cuando se trabaja tan de la mano del sector público y que promueve otra medida de éxito económico. “Nuestra forma de ganar plata no es cuando vendamos Locales Conectados, sino cuando nuestro impacto llegue a todo Chile e, idealmente, a toda Latinoamérica”, explica Goycoolea.

Esto, en todo caso, les ha traído dificultades en el acceso a inversionistas. “Hemos conseguido, pero este tipo de empresas, que están tan estrechamente vinculadas a lo público y no aspiran a multiplicar el retorno económico por mil, necesitan un tipo de inversión distinta que en Chile no está desarrollada aún”, dice la directora ejecutiva.

De todos modos, los resultados son prometedores. En dos meses proyectan llegar a 50 mil beneficios canalizados, por un monto total de $2 mil millones. Además, su plataforma fue validada por Contraloría para hacer  rendiciones digitales de gasto social.

Para este segundo año, Dulce Frau cuenta que los planes incluyen que la app permita emitir boletas electrónicas y la opción de compras asociativas para los comercios. Además, trabajan en crear la “primera billetera digital social de Chile”, una versión para las personas que compran que les permitiría administrar más de un subsidio, pagar cuentas y vincularse a su CuentaRUT.